{"id":46,"date":"2020-01-04T12:19:00","date_gmt":"2020-01-04T12:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cosdelletra.com\/index.php\/2020\/01\/04\/ahora-por-ruth-vilar\/"},"modified":"2023-08-17T11:57:15","modified_gmt":"2023-08-17T11:57:15","slug":"ahora-por-ruth-vilar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cosdelletra.com\/index.php\/2020\/01\/04\/ahora-por-ruth-vilar\/","title":{"rendered":"\u00a1AHORA!, POR RUTH VILAR"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: large;\"><span style=\"font-family: inherit;\">Un art\u00edculo de <b><a href=\"http:\/\/cosdelletra.blogspot.com.es\/2011\/03\/ruth-vilar.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ruth Vilar<\/a><\/b><\/span><\/span><\/p>\n<div style=\"line-height: 150%; margin-bottom: 0cm; text-align: right;\">\n<\/div>\n<div style=\"line-height: 150%; margin-bottom: 0cm; text-align: right;\">\n<span style=\"font-size: large;\"><span style=\"font-family: inherit;\"><a href=\"https:\/\/primeracto.com\/producto\/revista-primer-acto-numero-359\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">PRIMER ACTO, n\u00ba 359. 2020.<\/a><\/span><\/span><\/div>\n<div style=\"line-height: 150%; margin-bottom: 0cm; text-align: right;\">\n<span style=\"font-family: inherit;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>TRAVES\u00cdAS: Desaf\u00edos<\/b><\/span><\/span><\/div>\n<\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><\/span><\/p>\n<div style=\"clear: both; text-align: center;\"><span style=\"font-size: large;\"><a href=\"https:\/\/1.bp.blogspot.com\/-BE0_NxwVNp8\/YGWrGYDBsII\/AAAAAAAADFc\/3-FNXpyRG5wdB7yXDK_EeaYfvDKfgrgiACLcBGAsYHQ\/s1246\/Ahora_Ruth%2BVilar.jpg\" style=\"margin-left: 1em; margin-right: 1em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" data-original-height=\"1246\" data-original-width=\"1000\" height=\"640\" src=\"https:\/\/1.bp.blogspot.com\/-BE0_NxwVNp8\/YGWrGYDBsII\/AAAAAAAADFc\/3-FNXpyRG5wdB7yXDK_EeaYfvDKfgrgiACLcBGAsYHQ\/w514-h640\/Ahora_Ruth%2BVilar.jpg\" width=\"514\" \/><\/a><\/span><\/div>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><span style=\"font-family: inherit;\"><\/p>\n<p>El desaf\u00edo ha llegado de improviso. Andabas tan campante porque cre\u00edas que le hab\u00edas cogido ya el tranquillo a esto de vivir, cuando va y se presenta. Descarado. Apremiante. Inflexible.<\/p>\n<p>Carece de modales e irrumpe como fuerza de la naturaleza. Te agarras a lo m\u00e1s s\u00f3lido que encuentras, si es que a tu alrededor y de repente encuentras algo s\u00f3lido. Si no, \u00a1qu\u00e9 remedio!, te abandonas al oleaje que su s\u00fabita venida ha desatado y conf\u00edas en que el temporal amaine. Siempre acaba amainando. Eso dicen. \u00ab\u00bfSer\u00e1 cierto?\u00bb, te preguntas al cabo de mucho bamboleo.<\/p>\n<p>Tan humano es el impulso de enfrentarse a ese desaf\u00edo advenedizo como el de desear esquivarlo a toda costa. Se oye hablar del alma de h\u00e9roe que albergamos en nuestro coraz\u00f3n. Quiz\u00e1 sea verdad en el fuero interno. Sin embargo, en el momento decisivo en que tal alma debiera sujetar el tim\u00f3n heroicamente, sucede que a menudo se queda acurrucada en su caparaz\u00f3n.<\/p>\n<p>Para ahorrarnos la verg\u00fcenza de cruzar los brazos cuando m\u00e1s nos valdr\u00eda agarrar los remos, fingimos no haber advertido la presencia del corpulento desaf\u00edo. Sin inmutarnos, sostenemos que \u00abAqu\u00ed no pasa nada\u00bb. \u00a1Ya pueden sumergirse los bosques en la crecida! Negamos lo obvio, cual ni\u00f1os que escondieran la cabeza debajo de la manta y esperasen a que el monstruo peludo se desvaneciese en combusti\u00f3n espont\u00e1nea.<\/p>\n<p>Al desaf\u00edo se lo reconoce porque hacerle frente excede nuestras fuerzas, recursos o aptitudes. No es un <i>challenge<\/i> banal, ese pueril simulacro que adereza con excitaci\u00f3n el aburrimiento dom\u00e9stico \u2012ya saben, flexiones de brazos, toscos juegos malabares con botella de pl\u00e1stico o ascenso mont\u00e9s a paso ligero con ropa ajustada\u2012. El inoportuno desaf\u00edo nos desestabiliza. Nos ata\u00f1e y nos desazona. Y nos compromete, porque requiere nuestra participaci\u00f3n inmediata. Que estemos o nos sintamos preparados le importa un comino.<\/p>\n<p>\u00bfNo es un desaf\u00edo esto que hoy nos visita? Feo, pestilente y abultado. Ni lo invitamos ni lo hemos recibido sobrados de \u00edmpetu. En el teatro ya and\u00e1bamos renqueantes. Se nos marcaban las costillas bajo la piel. \u00a1Malditas las ganas de embestir adversidades nuevas, cuando a\u00fan no nos hab\u00edamos despiojado de las viejas! \u00bfQu\u00e9 hacemos? \u00bfLe damos dignamente la espalda con aires de nobleza dieciochesca? \u00bfLo ignoramos con un sereno \u00abAqu\u00ed no pasa nada\u00bb, nosotros que tan bien sabemos declamar?<\/p>\n<p>Cabe afrontarlo. A pesar de la irritaci\u00f3n, la decepci\u00f3n, las dudas, el cansancio y el miedo. Tanto nos aflige la contemplaci\u00f3n \u2012en escena o en la calle\u2012 del individuo que sucumbe bajo el tonelaje de las dificultades que lo acucian, como nos emociona que trate de plantarles cara. No siempre vence David contra Goliat, pero necesitamos que cargue la honda y lance. Es en ese intento indefectible de conseguir lo improbable donde yace nuestra esperanza. Y es la certeza de su consecuci\u00f3n \u2012por infrecuente que \u00e9sta resulte\u2012 la fuente de donde mana nuestro entusiasmo. Que acertemos o erremos la pedrada importa poco, si lo comparamos con la acci\u00f3n misma de intentarlo. Ese intento es nuestro cometido. A trav\u00e9s de la acci\u00f3n bien orientada alimentamos la esperanza y el entusiasmo. Lo otro es ceguera y catalepsia, ant\u00f3nimos evidentes del teatro.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo que cu\u00e1ndo empieza la contienda? \u00a1Ahora mismo! \u00a1Ahora!<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><span style=\"font-family: inherit;\">&nbsp;<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: large;\"><span style=\"font-family: inherit;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Imagen: \u00abEl Labrador de Caf\u00e9\u00bb, Portinari.&nbsp;<\/span> <br \/><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un art\u00edculo de Ruth Vilar PRIMER ACTO, n\u00ba 359. 2020. TRAVES\u00cdAS: Desaf\u00edos El desaf\u00edo ha llegado de improviso. 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