{"id":280,"date":"2011-05-01T18:27:00","date_gmt":"2011-05-01T18:27:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cosdelletra.com\/index.php\/2011\/05\/01\/la-ceniza-en-la-frente-el-teatro-de-rodrigo-garcia\/"},"modified":"2011-05-01T18:27:00","modified_gmt":"2011-05-01T18:27:00","slug":"la-ceniza-en-la-frente-el-teatro-de-rodrigo-garcia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cosdelletra.com\/index.php\/2011\/05\/01\/la-ceniza-en-la-frente-el-teatro-de-rodrigo-garcia\/","title":{"rendered":"LA CENIZA EN LA FRENTE: El teatro de Rodrigo Garc\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><i>Cenizas escogidas<\/i> Rodrigo Garc\u00eda <br \/>\nLa u\u00d1a RoTa. Segovia, 2009. 512 p\u00e1gs.<\/p>\n<div style=\"text-align: right;\">\n<i>Y la brasa son cenizas. \u00a1Toma cenizas!<\/i><\/div>\n<div style=\"text-align: right;\">\n<i>\u00a1Las del viejo Borges! \u00a1\u00c9sas s\u00ed que son cenizas! <\/i><\/div>\n<p><i><br \/>\n<\/i><\/p>\n<div style=\"clear: both; text-align: center;\">\n<a href=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-BEmMdswXWLA\/T_gjWYNmO0I\/AAAAAAAAAc0\/UXLIXa5xc5A\/s1600\/Cenizas+escogidas.JPG\" style=\"margin-left: 1em; margin-right: 1em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" height=\"320\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-BEmMdswXWLA\/T_gjWYNmO0I\/AAAAAAAAAc0\/UXLIXa5xc5A\/s320\/Cenizas+escogidas.JPG\" width=\"191\" \/><\/a><\/div>\n<p><i>Cenizas escogidas<\/i>, eso es lo que contiene el repleto saco de pl\u00e1stico gris que muestra la portada. Se trata de la producci\u00f3n de Rodrigo Garc\u00eda entre 1986 y 2009 reunida en un \u00fanico y cuidado volumen. No encontramos en \u00e9l toda su obra (ha escrito textos que no figuran en la selecci\u00f3n) sino lo que \u00e9l considera su obra completa hasta la fecha, entendida como un conjunto vivo y coherente que se modifica en su totalidad y que no admite despiezo. La nota introductoria del autor sintetiza su concepci\u00f3n del teatro: lo que leeremos no son m\u00e1s que los \u2039\u2039residuos\u203a\u203a de sus montajes. Esto es significativo porque, si bien en sus inicios part\u00eda de la posici\u00f3n propia de un escritor (un dramaturgo que escribe solo y espera que de su texto nazca un espect\u00e1culo fiel a las palabras), su trayectoria pronto tom\u00f3 otros derroteros. Su forma de vincularse con la obra dram\u00e1tica se modific\u00f3 en la medida en que cobr\u00f3 importancia la necesidad de trabajar en equipo, de relacionarse abiertamente con las personas, con el espacio y con el p\u00fablico. Buena parte de los textos que nos ofrece en <i>Cenizas escogidas<\/i> surgieron a trav\u00e9s de procesos de creaci\u00f3n conjunta donde \u00e9l pondr\u00eda la palabra, el iluminador un ambiente y los actores su cuerpo. Obviamente, esta asignaci\u00f3n de tareas no funciona como un sistema de compartimentos estancos: confiesa que trabaja con profesionales con quienes tiene cierta afinidad vital, que en sus obras no hablan personajes sino personas y que procura tomar ideas de la realidad de los actores. Dado que Rodrigo Garc\u00eda no s\u00f3lo escribe sino que tambi\u00e9n dirige sus montajes, generalmente de forma simult\u00e1nea y org\u00e1nica, la porci\u00f3n del objeto teatral creado que se conserva en los textos podr\u00eda parecer m\u00ednima. Poco importa que hayan quedado desamparadas y desnudas del aparato teatral: estas palabras se sostienen por s\u00ed mismas. Estamos ante unas espl\u00e9ndidas cenizas.<\/p>\n<p>Bruno Tackels \u2212dramaturgo y ensayista franc\u00e9s, am\u00e9n de buen conocedor del trabajo de Garc\u00eda \u2212 firma una introducci\u00f3n precisa, una \u2039\u2039Inmersi\u00f3n en el mundo seg\u00fan Rodrigo Garc\u00eda\u203a\u203a que apunta algunas de las claves del teatro que el libro nos entrega reducido a textos dram\u00e1ticos. No es extra\u00f1o que el prologuista sea un prestigioso autor franc\u00e9s ni que abra su reflexi\u00f3n aludiendo a la gran consideraci\u00f3n en que se tiene el trabajo de Rodrigo Garc\u00eda en Europa. En comparaci\u00f3n con el trato que ha recibido su producci\u00f3n en el extranjero, en especial en Francia e Italia, la atenci\u00f3n que se le viene prestando en Espa\u00f1a es \u00ednfima. Tanto es as\u00ed que, a pesar de haber sido reconocido con el Premio Europa Nuevas Realidades Teatrales de 2009, \u2039\u2039Versus\u203a\u203a (obra que gest\u00f3 por encargo de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales con motivo del bicentenario de la Guerra de la Independencia) se representar\u00e1 en Europa e Iberoam\u00e9rica tras una gira m\u00e1s bien escasa por Espa\u00f1a, apenas diez funciones repartidas entre C\u00e1diz, Madrid y Gij\u00f3n. Afortunadamente, con la publicaci\u00f3n de Cenizas escogidas, La u\u00d1a RoTa da un golpe de mano aglutinando textos que hab\u00edan aparecido de manera dispersa o permanec\u00edan in\u00e9ditos en castellano, su lengua original; la mayor\u00eda de ellos ven\u00edan siendo publicados por Les solitaires intempestifs desde el a\u00f1o 2002 \u2212en franc\u00e9s, obviamente; <i>Goya<\/i> o <i>Borges<\/i> salieron en edici\u00f3n biling\u00fce, y <i>Bleue, saignante, \u00e0 point, carbonis\u00e9e<\/i> ven\u00eda acompa\u00f1ada por un DVD\u2212.<\/p>\n<p>Tackels expone sus argumentos: el teatro de Garc\u00eda incomoda y conmociona, pero no persiguen la provocaci\u00f3n pura y gratuita. Sus montajes surgen del malestar, dan forma art\u00edstica a un c\u00famulo de problemas diversos y pueden, por tanto, generar pol\u00e9mica; no obstante, el espect\u00e1culo no pretende imponer su propio punto de vista al espectador sino confrontarlo con \u00e9l y desencadenar una experiencia. El uso de la l\u00f3gica implacable y la brutalidad, constantes de su obra que atraviesan toda palabra o acci\u00f3n f\u00edsica, no son tanto una opci\u00f3n est\u00e9tica como un procedimiento art\u00edstico para canalizar un discurso firme y complejo.<\/p>\n<p>Rodrigo Garc\u00eda ha manifestado que su trabajo requiere un proceso razonablemente largo de creaci\u00f3n en equipo y un material fr\u00e1gil que sirva de punto de partida. Desde aqu\u00ed, traslada sus propuestas en forma de dibujos a los actores, que son quienes desarrollan y matizan las acciones esbozadas en esas vi\u00f1etas de trazo grueso. Las primeras p\u00e1ginas de <i>Cenizas escogidas<\/i> reproducen algunos de los dibujos que sirvieron como im\u00e1genes embrionarias para las obras. En ellos se aprecia la violencia y la potencia conceptual de sus ideas. Tambi\u00e9n se perciben la intensidad con que sus actores hacen uso del cuerpo y el vac\u00edo escenogr\u00e1fico. Estos rasgos intr\u00ednsecos de su teatro no son consecuencia de un posicionamiento filos\u00f3fico inmaterial, sino de la reacci\u00f3n de Garc\u00eda y La Carnicer\u00eda Teatro ante esa situaci\u00f3n indigna en que suelen gestarse y producirse la mayor\u00eda de espect\u00e1culos. Hasta entonces, ellos mismos hab\u00edan priorizado la inversi\u00f3n en tecnolog\u00eda y escenograf\u00eda, y hab\u00edan aceptado no cobrar por crear. La revisi\u00f3n de esta idea les llev\u00f3 a decidir que prescindir\u00edan de lo accesorio, se concentrar\u00edan en lo esencial y el dinero que obtuviesen redundar\u00eda en sueldos para todo el equipo. De este supuesto empobrecimiento esc\u00e9nico salieron sin duda fortalecidas la palabra y la acci\u00f3n f\u00edsica. El actor recuper\u00f3 su posici\u00f3n central en el montaje y el texto encontr\u00f3 nuevos modos de llegar hasta el espectador. Este giro ideol\u00f3gico marcado por las circunstancias dio pie a La Carnicer\u00eda Teatro y a Garc\u00eda a adentrarse en una v\u00eda que a\u00fan no se ha agotado.<\/p>\n<p>Sus montajes est\u00e1n escenogr\u00e1ficamente desnudos y, a menudo, tambi\u00e9n sus actores. El equilibrio entre acci\u00f3n f\u00edsica y palabra es precario y tan pronto una se adue\u00f1a de la escena durante buena parte del espect\u00e1culo como salta en bloque la otra sacudiendo al espectador. Garc\u00eda establece una dial\u00e9ctica entre la realidad f\u00edsica y los elementos audiovisuales (por ejemplo, proyectando texto o im\u00e1genes de manera que se superpongan a la acci\u00f3n reforz\u00e1ndola, discuti\u00e9ndola o descontextualiz\u00e1ndola). Usa objetos reales e introduce m\u00fasica en directo. Su lenguaje es heterodoxo pero no caprichoso. Modela su discurso en un sentido claro: incomodar al p\u00fablico, mostrarle lo que no quiere ver, hacerle llegar una imagen clara de lo que pasa, no ya en el teatro, sino en el mundo. A lo largo de su carrera ha ido modulando este lenguaje. Aunque en un principio desplegaba una escritura con voluntad experimental y vetas de romanticismo autobiogr\u00e1fico (sirvan a modo de muestra algunas de las piezas de juventud que se ha abstenido de incluir en el libro, como <i>Matando horas<\/i>), el grueso de su obra recurre a un registro beligerante, tendente a la inmediatez y a la obviedad, con un fuerte componente pol\u00edtico; lejos de embarrancarse en esa fase de su evoluci\u00f3n como creador, sus \u00faltimos textos y montajes muestran nuevos matices, m\u00e1s intimistas. Puestos a se\u00f1alar un punto de inflexi\u00f3n en este recorrido, \u00e9l mismo reconoce que el contenido de su obra se engros\u00f3 desde el momento en que, como autor, se despoj\u00f3 de la etiqueta de \u2039\u2039artista trascendente\u203a\u203a y se concentr\u00f3 en qu\u00e9 iba a decir y en c\u00f3mo hacerlo con calidad po\u00e9tica: En el arte, la sensibilidad est\u00e1 de tu parte cuando eres espectador. \/ Si lo que te propones es crear, debes poner en funcionamiento toda tu insensibilidad. Bajo el prosaico emblema de la supervivencia teatral su escritura se afila y adopta un tono cabreado y fragmentario, heredero de Bernhard y empapado de siglo XXI. Su trabajo se inscribe en lo que Hans-Thies Lehmann denominar\u00eda \u2039\u2039teatro posdram\u00e1tico\u203a\u203a: son montajes decididos a implicar al p\u00fablico, a alterarlo \u2013para ello, algunos directores recurren a la interacci\u00f3n f\u00edsica\u2212. En esta corriente el texto se forja usando herramientas del drama contempor\u00e1neo, tales como la eliminaci\u00f3n de personajes y su sustituci\u00f3n por voces narradoras que encarnan los actores (voces cuya identidad o cuyos antecedentes no existen porque no importan); la erradicaci\u00f3n del desarrollo dram\u00e1tico al uso y, en su lugar, la yuxtaposici\u00f3n de materiales diversos organizados con un sentido \u00faltimo, aunque \u00e9ste no sea necesariamente inteligible; la avasalladora transgenericidad: la inclusi\u00f3n de formas impropias del teatro, extra\u00eddas de otros g\u00e9neros, literarios o no. Por poner un ejemplo, los montajes de Garc\u00eda utilizan con gran efectividad el g\u00e9nero afor\u00edstico, e inserta estas intervenciones breves y lapidarias entre secuencias de acci\u00f3n f\u00edsica: el espectador cree que va a escuchar un mon\u00f3logo y el actor se limita a espetar Espero hacer cada d\u00eda el mismo da\u00f1o que me han hecho o Se podan \u00e1rboles para que luego crezcan con m\u00e1s fuerza, pero la poda de mujeres y hombres no da los mismos resultados. <\/p>\n<p>El texto no cuenta con una posici\u00f3n hegem\u00f3nica en los montajes de Rodrigo Garc\u00eda, pero, como vemos, esto no significa que quede relegado a jugar un papel menor. Goza de su propio lugar dentro del espect\u00e1culo y en modo alguno ve mermada su condici\u00f3n literaria. Su trabajo, aparentemente posmoderno, toma sus armas del absurdo y la vanguardia y reivindica su funci\u00f3n moral tratando de incidir en los mismos temas y problemas que vienen ocupando al arte a lo largo de la historia. No se enga\u00f1a, sabe que la capacidad de influir en el mundo desde el teatro es m\u00ednima: <\/p>\n<p>\u00ab\u00bfUn teatro es el lugar natural para lo excepcional, lo po\u00e9tico y lo provocador? S\u00ed. Es el sitio perfecto seg\u00fan los pol\u00edticos conservadores y la extrema derecha. \/ De esta forma la poes\u00eda y el fuego est\u00e1n controlados y apenas s\u00ed mantienen contacto con los viandantes. \/ Se hacen obras radicales en contenedores que protegen y empeque\u00f1ecen esas obras. En museos y teatros. En galer\u00edas de arte y salas de conciertos que convierten una idea subversiva en un pasatiempo para la tarde del s\u00e1bado. En esos contenedores nada es extraordinario, todo est\u00e1 en su sitio, acallado y quieto.\u00bb <\/p>\n<p>Sus propios textos est\u00e1n plagados de reflexiones que contraponen el arte y la vida; proclama su pasi\u00f3n por ambos al tiempo que los maldice. Salpica sus textos de referencias literarias, filos\u00f3ficas, pict\u00f3ricas (los siembra de Schopenhauer o Borges \u2013Octavio Paz es un mero secundario\u2212, de Dem\u00f3crito, Levi Strauss o Jung, de Goya por partida doble) pero se asegura de que choquen frontalmente con la proliferaci\u00f3n de marcas, de insultos, de figuras c\u00e9lebres de la cultura popular (como Maradona o Pluto).<\/p>\n<p>Los mon\u00f3logos y di\u00e1logos de sus montajes podr\u00edan pasar por improvisaciones, de tan inmediatos, pero nacen de una escritura que pasa por la depuraci\u00f3n consciente y la formulaci\u00f3n art\u00edstica de sus ideas radicales. Trabaja en torno a conceptos tales como la animalidad del ser humano, la comida y lo que \u00e9sta tiene de muerte, de basura, de objeto de consumo; como la tortura y la agon\u00eda; el ritual; la globalizaci\u00f3n, las renuncias, la independencia\u2026 Afirma no otorgar valor art\u00edstico a los t\u00edtulos de sus obras, declara que son dif\u00edciles de encontrar y que preferir\u00eda llamar a sus piezas \u2039\u2039Sin t\u00edtulo\u203a\u203a y numerarlas; cuesta creerlo porque a la vista est\u00e1 que no les escatima ni un \u00e1pice del deslenguamiento y la energ\u00eda que pone en el resto de la obra: <\/p>\n<p>\u00abMi madre [\u2026] r\u00ede porque a una obra de teatro le pongo de t\u00edtulo Conocer gente, comer mierda. Se r\u00ede \u2013que ya me hace muy feliz a m\u00ed que se r\u00eda mi madre\u2212 y suelta: &#8216;Con lo bien que te ha ido en la vida, c\u00f3mo se te ocurre poner ese t\u00edtulo a tu obra&#8217;. Pero se r\u00ede, y en su risa comprendo toda su frustraci\u00f3n, s\u00e9 que en el fondo est\u00e1 de acuerdo conmigo, que me autoriza a ser el portavoz de una generaci\u00f3n de perdedores follados por el culo.\u00bb <\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n formal y la radicalizaci\u00f3n conceptual de su teatro puede rastrearse en ellos: as\u00ed, t\u00edtulos concisos y sonoros como <i>Notas de cocina<\/i> o <i>Carnicero espa\u00f1ol<\/i> dieron paso a otros m\u00e1s locuaces como<i> Lo bueno de los animales es que te quieren sin preguntar nada<\/i> o <i>Todos vosotros sois unos hijos de puta<\/i>, a los que seguir\u00edan los expl\u00edcitos y anticonsumistas <i>Esparcid mis cenizas en Eurodisney<\/i> (cuya puesta en escena cambi\u00f3 de t\u00edtulo a instancias de Disney y dio en llamarse \u2039\u2039Arrojad mis cenizas sobre Mickey\u203a\u203a) o <i>Compr\u00e9 una pala en Ikea para cavar mi tumba<\/i>, y, m\u00e1s recientemente, los sugerentes <i>Aproximaci\u00f3n a la idea de desconfianza<\/i> y <i>Versus<\/i>. Sus textos son mecanismos de precisi\u00f3n o bombas de relojer\u00eda, y el t\u00edtulo es una parte nada despreciable de esos engranajes. A su amparo cobran coherencia los bloques de texto que, a pesar de presentarse como fragmentos inconexos, contienen un mismo germen y persiguen dinamitar un objetivo com\u00fan. Su teatro tiene una contundente determinaci\u00f3n pol\u00edtica \u2013que trasciende la dimensi\u00f3n pol\u00edtica impl\u00edcita en cuanto que teatro\u2212 y la manifiesta de un modo incontestable. Ya es as\u00ed en sus textos anteriores al a\u00f1o 2000, pero se intensifica decididamente en los posteriores a esa fecha. Desde entonces la extensi\u00f3n de su obra escrita se fue reduciendo considerablemente en beneficio de la acci\u00f3n f\u00edsica, tan inseparable de la po\u00e9tica de sus montajes, y el texto que subsisti\u00f3 lo hizo en bloques compactos que buscaban plasmar los problemas mediante una expresi\u00f3n brutal y obvia (en su sentido literal: \u2039\u2039puesta delante de los ojos\u203a\u203a). Ahora bien, \u2039\u2039claridad\u203a\u203a no significa \u2039\u2039redundancia\u203a\u203a, igual que \u2039\u2039discurso con vocaci\u00f3n pol\u00edtica\u203a\u203a no significa \u2039\u2039panfleto did\u00e1ctico\u203a\u203a. No en el caso de Rodrigo Garc\u00eda. A fin de complejizar sus obras, las voces que nos hablan no son, ni mucho menos, moralmente intachables. El deseo y el odio que transmiten son parejos, mezquinos como los de cualquiera y calculadamente exacerbados. El autor decide empujar a los hombres y mujeres que pueblan su teatro hasta esa frontera que separa lo convencional de lo exc\u00e9ntrico, asom\u00e1ndolos al borde o al centro mismo de lo delictivo. Para elaborar su discurso pone en la misma boca una desconcertante mezcla de la palabra humanista con la fascista que provoca que ambos registros extremos contacten y produzcan una descarga violenta. Consigue que el p\u00fablico (su p\u00fablico: burgu\u00e9s, europeo, sin verdaderos problemas) se inquiete, que suceda algo real durante la funci\u00f3n. La obra <i>Agamen\u00f3n. Volv\u00ed del supermercado y le di una paliza a mi hijo<\/i> toma este efecto de tensi\u00f3n entre contrarios y lo convierte en mon\u00f3logo a medio camino entre la lucidez m\u00e1s dolorosa y el patetismo m\u00e1s grotesco.<\/p>\n<p>\u00abY mi hijo me dice: \/ Son alitas de pollo frito \/ No, no son alitas de pollo frito, le digo, gilipollas \/ Y saco las alitas y trazo sobre la mesa \/ un esquema perfecto y comprensible de la TRAGEDIA \/ con las alitas de pollo frito [\u2026] \/ Y cojo el bote de k\u00e9tchup y escribo en la mesa bien grande \/ la palabra: \/ TRAGEDIA \/ Y mi hijo se parte el culo de risa \/ Y le explico que la TRAGEDIA \/ empieza en el mundo industrializado \/ Que la tragedia siempre ha empezado donde estaba el dinero \/ y la comida \/ Y que luego la han mandado fuera \/ La han colocado fuera \/ En forma de \/ bomba at\u00f3mica \/ SIDA \/ hambre \/ sequ\u00eda o \/ dictadura [\u2026] \/ Y divido la TRAGEDIA en siete actos \/ Y a cada acto le pongo el nombre \/ de uno de los pa\u00edses m\u00e1s ricos del mundo [\u2026] \/ Y viene la camarera y me dice \/ Usted ya est\u00e1 mayor para jugar con la comida \/ \u00bfQuiere que llame al guardia de seguridad? \/ Yo no juego con la comida, le digo \/ Estoy explicando a mi hijo el significado de la TRAGEDIA.\u00bb<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, como en todos sus textos, Rodrigo Garc\u00eda exhibe un verbo nervioso que no hace ascos a ning\u00fan t\u00e9rmino (sea culto o burdo, tecnicismo o jerigonza); arremete con agresividad contra aquello que condena y exalta lo que le gusta; amontona situaciones, emociones, ideas hasta agotarlas; despliega un humor desvergonzado, negro, despiadado. Tal vez el atractivo de su obra radique en que es consecuente: en ella, el autor no se priva de declarar, previa formulaci\u00f3n art\u00edstica y rehuyendo la confesi\u00f3n psicol\u00f3gica, lo que perturba al hombre Rodrigo Garc\u00eda. Su lectura es desasosegante. No es el primer autor que se complace en mostrarse mis\u00e1ntropo, desenga\u00f1ado, y que se enzarza a discurrir sobre la maldad del mundo. La lista ser\u00eda inacabable (si de algo peca la literatura es de emparentar sistem\u00e1ticamente pesimismo con lucidez). Lo que distingue su trabajo es, parad\u00f3jicamente, el descuido que pone en su expresi\u00f3n, su cualidad de \u2039\u2039antiliterario\u203a\u203a, la forma artificiosamente natural, coloquial, irreverente que adoptan mon\u00f3logos y di\u00e1logos. Se lee con la aparente facilidad con la que uno charla sobre la vida, con los amigos, en un bar (como el D\u00e9nver, en Infiesto), pero va inoculando pensamiento filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>\u00abPara la creaci\u00f3n tuve en cuenta \/ el tiempo que dura el sentimiento y la emoci\u00f3n \/ en una vaca. \/ El modelo lo tom\u00e9 de mis vecinos Teresa y Pepe \/ Ellos fueron a vender los terneros [\u2026] \/ y cuando la vaca lleg\u00f3 al establo y \/ se encontr\u00f3 con el establo vac\u00edo, \/ cuando reconoci\u00f3 que los terneros \/ hab\u00edan desaparecido, \/ la vaca arm\u00f3 un jaleo descomunal. \/ Vi a la vaca hacer cosas \/ que yo no hab\u00eda visto ni en \u00e9sta \/ ni en ninguna otra vaca [\u2026] \/ Una sola pregunta en la cabeza \/ Una \u00fanica pregunta en la cabeza. \/ [\u2026] Lo que quiero saber es \/ la DURACI\u00d3N la DURACI\u00d3N \/ la DURACI\u00d3N la DURACI\u00d3N \/ la DURACI\u00d3N de aquello. \/ [\u2026] \u00bfCu\u00e1nto tarda en olvidar? [\u2026] \/ Teresa se r\u00ede y dice mec\u00e1nicamente: \/ DOS D\u00cdAS \/ O SEA QUE EN DOS D\u00cdAS SE LE PASA \/ POR COMPLETO \/ SE OLVIDA DE TODO \/ TABULA RASA \/ Fue ah\u00ed cuando imagin\u00e9, \/ de vuelta a casa, \/ lo beneficioso que pod\u00eda ser \/ este tipo de duraci\u00f3n de los sentimientos \/ aplicado a los seres humanos [\u2026] \/ podr\u00edamos llegar a un nuevo sistema \u00e9tico [\u2026].\u00bb <\/p>\n<p>Su trabajo es muy personal y sus textos asaltan la mente y las v\u00edsceras, invadiendo el flujo de conciencia del lector. Irrumpe en su pensamiento a trav\u00e9s de su palabra desbocada, de sus reflexiones hondas vestidas de desprop\u00f3sito, de materiales descontextualizados, etc. Si nunca han le\u00eddo \u2039\u2039los restos ex\u00e1nimes\u203a\u203a de un montaje posdram\u00e1tico, empiecen con el delirante <i>Prefiero que me quite el sue\u00f1o Goya a que lo haga cualquier hijo de puta<\/i> \u2013f\u00e1bula on\u00edrica sobre los hijos, el dinero, el placer, y sobre mucho m\u00e1s\u2212 y, despu\u00e9s, visiten la web de Rodrigo Garc\u00eda y contemplen la fotograf\u00eda del montaje y a su protagonista, el actor Gonzalo Cunill. Los asuntos m\u00e1s serios no tienen por qu\u00e9 tratarse con solemnidad.<\/p>\n<p>Cierra el volumen un ep\u00edlogo de la mano del propio autor, que no es sino la transcripci\u00f3n de su intervenci\u00f3n en una mesa redonda en Rennes. El tema propuesto por la organizaci\u00f3n del encuentro <i>Mises en sc\u00e8ne du monde<\/i>, la relaci\u00f3n entre el orden pol\u00edtico y la puesta en escena, le inspir\u00f3 un texto tan incorrecto que, para la publicaci\u00f3n, lo ha titulado \u2039\u2039A este tipo no queremos volver a verlo\u203a\u203a, en homenaje literal a la valoraci\u00f3n que de ambos (charla y autor) hizo un pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Si a\u00fan quedaba quien cre\u00eda que el teatro de Garc\u00eda era sencillamente un pegote que aglomeraba im\u00e1genes y gritos con m\u00fasica y hostias, aqu\u00ed tienen una lecci\u00f3n de escritura. No encaja con lo que el espectador o el lector com\u00fan suelen entender por teatro. Es otra cosa. <i>Cenizas escogidas<\/i> le pone a uno, literalmente, la ceniza en la frente. O como se suele decir, le da un repaso.<\/p>\n<div style=\"text-align: right;\">\nRuth Vilar, \u00abLa ceniza en la frente\u00bb, <i>Quimera<\/i>, n\u00ba311, 2009.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cenizas escogidas Rodrigo Garc\u00eda La u\u00d1a RoTa. Segovia, 2009. 512 p\u00e1gs. Y la brasa son cenizas. \u00a1Toma cenizas! \u00a1Las del viejo Borges! \u00a1\u00c9sas s\u00ed que son cenizas! Cenizas escogidas, eso es lo que contiene el repleto saco de pl\u00e1stico gris que muestra la portada. Se trata de la producci\u00f3n de Rodrigo Garc\u00eda entre 1986 y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,117,44],"tags":[],"class_list":["post-280","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articles","category-la-ceniza-en-la-frente-el-teatro-de-rodrigo-garcia","category-tots-els-articles-i-entrevistes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cosdelletra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/280","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cosdelletra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cosdelletra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cosdelletra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cosdelletra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=280"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cosdelletra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/280\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cosdelletra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=280"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cosdelletra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=280"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cosdelletra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=280"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}